EN BUSCA DE VALORES: LA MÚSICA CLÁSICA


 

 

Humberto Ñaupas Paitán

 

En la era del conocimiento, de la globalización y de la sociedad consumista, los valores universales por los cuales muchos hombres se sacrificaron y dieron la vida por un mundo mejor, han caído al más bajo nivel en toda la historia  de la humanidad. Aparentemente vivimos en el siglo de los derechos humanos, se han creado organismos internacionales como la ONU y  dependencias como la UNESCO, la OIT, la OMS, UNICEF, la FAO, etc. para garantizar la paz, la confraternidad, la educación , el trabajo, la salud, la protección de la niñez,  y la alimentación  dignos, pero la realidad es otra. Hay un doble discurso generalizado en todos las esferas del gobierno sea regional, nacional o mundial. Casi todos hacen discursos elocuentes sobre la paz, la armonía, la solidaridad, el respeto mutuo, el derecho a la educación, la salud, la alimentación, la vivienda,  la dignidad humana, pero en la práctica hacen todo lo contrario; por ejemplo no es edificante que el Secretario General de la ONU, Kofi Anam, que está llamado a garantizar la paz mundial ,se calle en todos los idiomas frente a la guerra injusta contra el pueblo iraquí, y lo peor es que ni siquiera haya tenido el valor de renunciar, a cargo tan importante.

 

Cuáles son las causas de esta debacle moral?, sin duda son muchas, pero creo que la más importante  es la hegemonía del espíritu capitalista salvaje, es decir el dominio de la filosofía pragmatista, promovido por las grandes corporaciones multinacionales y sus ideólogos que preconizan la globalización y el neoliberalismo, que desdeña los valores morales y promueve los valores económicos, estéticos, científicos, tecnológicos, vitales etc. Brevemente recordemos que el pragmatismo, que tiene sus raíces en el utilitarismo de Jeremías Bentham, pero  han sido renovados en el siglo XX, con mayor cinismo por William James, quien plantea que todo lo que es útil es bueno, que la verdad es todo lo que funciona mejor para nosotros, o para nuestros intereses; de esta manera se elogia a los hombre cínicos que son prácticos, que no son ilusos. Por esta vía prgamatista muchos ambiciosos han llegado a vender a sus hermanos y a traicionar a sus amigos.

Otro grandísimo cínico y pragmático es Alvin Toffler autor del Shock del Futuro, La Tercera Ola, etc, quien clama por una reforma de la educación, que no tenga nada que ver con los valores y que se oriente más bien a revolucionar la educación .

 

Finalmente, otra de las causas de la crisis de valores es porque no se ha enseñado adecuadamente los valores, hemos "estudiado" los valores, "nos han enseñado" los valores, incluso hasta nos han evaluado, pero los valores no se internalizaron en nuestra conciencias, porque jamás tuvimos vivencia de valores, la educación en todos sus niveles jamás han proporcionado vivencias de valores.

 

Es hora pues que reflexionemos como recuperar los valores de antaño, es decir el amor a la justicia, la libertad, la verdad, la belleza, la santidad, la paz y la dignidad humana. Para ello debemos desechar las estructura curriculares impuestas por el Banco Mundial durante la década del 90, bajo el disfraz de asesoramiento de expertos, ya que estas estructura curriculares privilegian los conocimientos y las competencias factuales y descuidan las actitudes y la vivencia de valores, como magistralmente ha planteado el Dr. Walter Peñaloza, en sus obras, pero sobretodo en :"Los Propósitos de la Educación".

 

En otro artículo abordaremos el problema de los objetivos de la educación que pomposamente los constructivistas, de nuevo tipo, han pretendido cambiar por las competencias, como si las competencias abarcara  también los conocimientos, las actitudes y las vivencia valorativas.

 

Ahora sólo nos preocuparemos de los valores que es un objetivo fundamental en la educación sea formal o informal, en la educación convencional como en la virtual. De nada sirve que la escuela en todos sus niveles sólo aspire a dotar a sus alumnos de una buena cabeza que piense y reflexione o de buenas manos que manipulen instrumentos sofisticados si su corazón está alejado de la búsqueda de la justicia, la verdad, la libertad, la solidaridad, la belleza, la generosidad, la santidad, la entrega y sacrificio por la humanidad. De qué nos sirve, por ejemplo, la eficiencia de profesionales como Vladimiro Montesinos, Alberto Fujimori, Nicolás Hermoza, Martha Chávez, Nélida Colán, Víctor Joyway, Francisco Tudela, Absalón Vasquez, Portillo, Martin Rivas, César Almeyda y otros que se encuentran en la cárcel o han salido de ella, cuando han pisoteado los derechos humanos, han atentado contra la vida de las personas, han robado, han coimeado, han traicionado a la patria, se han asociado para delinquir contra el Estado y la nación?.

 

Desarrollemos el gusto por la música clásica

Es necesario pues una reforma de la educación, que no sólo resuelva el problema de las  no pertinentes estructuras curriculares sino también el problema del maestro y por ende el problema de la metodología, que son cruciales en la baja calidad de la educación actual. Mientras tanto creo que la escuela debe promover el gusto por las artes, en especial de la música folclórica  y clásica porque es una fuente permanente de valores. Sin embargo cabe aclarar que estamos proponiendo el gusto por la música clásica , es decir una vivencia  por el valor de belleza expresada a través de sonidos, ritmos, formas y estructuras musicales  y no su estudio y evaluación, como equivocadamente hacen algunos profesores de música.

 

En este sentido cabe mencionar la experiencia de La Cantuta, como modelo de conducción de las Actividades, que no son cursos ni asignaturas sino realmente actividades cuyo objetivo es el goce y fruición estética, ya sea mediante las artes plásticas, la música, el canto, la danza, el teatro, los títeres, etc. Gracias a estas actividades los alumnos de aquella época aprendimos a vivir experiencias de corte estético. Yo me acuerdo que gracias a las actividades musicales conocí a los grandes compositores de la música clásica como: Gioachino Rossini, Giuseppi Verdi y Ludwig Van Beethoven.

 

Cuando empecé a trabajar como profesor en la G.U.E "Gonzáles Vigil", Huanta-Ayacucho, en 1963, adquirí poco a poco las composiciones más hermosas de estos clásicos como: "El Barbero de Sevilla", "Guillermo Tell",de Rossini; "Nabuco","Aída" y  "Rigoletto" de Verdi; " La Quinta Sinfonía", "la Novena Sinfonía", llamada Coral de Beethoven; "Las Danzas húngaras" de Johannes Brahms. Desde entonces a la fecha he enriquecido mi colección de discos, disquetes y CD con temas de Wolfgang Amadeo Mozart, Richard Wagner, Francisco Schubert, Juan Sebastian Bach, Carlos Debussy, Antonio Vivaldi, Piotr Illich Chaikovsky, Rimsky-Korsakov, Federico Smetana, Félix Medelssohn, Federico Chopin,  entre otros.

 

Por qué promover la música clásica?, porque no hay nada tan hermoso, tan limpio, tan profundo, tan emocionante y tan tierno como la música clásica, sobretodo aquellas formas musicales puras que expresan mucho sólo con el dulce sonido de los instrumentos , el ritmo y el compás conjugado por los músicos y el director de orquesta. Yo prefiero las sonatas, como "Claro de Luna" de Beethoven; "Marcha Turca", "Pequeña serenata nocturna" de Mozart; las sinfonías como "La Quinta" y la "Coral" de Beethoven, "La Patética, "Sinfonía N°4" de Chaikovsky; las oberturas como:"El Barbero de Sevilla", "Guillermo Tell", "Las muchachas italianas en Argelia",de Rossini; "La Boda de Fígaro" de Mozart; las óperas  como "Nabuco","Aída", "Rigoletto" de Verdi; "Eugenio Oneguin", de Chaikovsky; "El Anillo del Nibelungo" con cuatro temas: El oro del Rhin, Las Valquirias, Sigfrido y  El Ocaso de los Dioses, de Wagner,  y los conciertos, como Concierto para piano N°1 de Chaikovsky,  etc.

 

La música clásica es como una catarsis, que purifica al ser humano de la contaminación social, de la vivencia de antivalores, que se difunde por los medios de comunicación masiva, sobretodo por la TV. Nosotros debemos seguir el ejemplo de los griegos, quienes hacían su catarsis, asistiendo a las representaciones de las hermosas tragedias de Esquilo, Sófocles y  Eurípides.

 

En un próximo artículo presentaremos las obras musicales de los más grandes maestros como Vivaldi, Mozart,  Chopin, Beethoven, Rossini, Schubert, Mendelssohn, Verdi, Wagner, Liszt, Brahms, Chaikovsky, Rimsky-Korsakov, Smetana, Strauss y otros.

 

Abancay, 5 de enero de 2005.
 

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